Un viejo adagio popular dice que Buenos Aires tiene el obelisco, el tango y el mate como emblemas nacionales. Es por ello que, basándose en aquel sentido de pertenencia cultural, hace cuarenta y siete años Don Alberto Plaza, un conservacionista de la cultura popular decidió fundar el Museo del Mate Buenos Aires, con el objetivo de preservar, difundir y conservar el preciado objeto y práctica cultural que conlleva el consumo habitual que en el país se hace de él.
Así es como en 1979 Plaza dimensionó la enorme colección de mates que había acumulado en su casa (cerca de 10.000 de diferentes modelos y materiales) y se dió cuenta de que había llegado el momento de encontrar un sitio para exhibirlos y compartir dicho patrimonio con toda la población. De esa forma, el museo original se ubicó en Sierra de la Ventana y luego, hace dieciséis años, se lo trajo a Buenos Aires donde fué oficialmente inaugurado en 2025 en la misma cuadra de Avenida de Mayo en la que se encuentra el emblemático Café Tortoni y la Academia Nacional del Tango

UNA PRÁCTICA POPULAR CON MUCHA HISTORIA
Según registros históricos la utilización de la hoja de yerba mate en la región de Sudamérica se remonta a tiempos casi inmemoriales, cuando diferentes pueblos originarios ubicados en la zona del Amazonas, Paraguay, noroeste y mesopotamia argentina comenzaron a utilizarla como infusión y la incorporaron dentro de su alimentación habitual. Luego, con la llegada de los españoles la hoja de yerba mate se transformó en el "oro verde" tal como la consideraron aquellos por reconocer no sólo su valor nutricional sino porque, además, la incorporaron rápidamente como hábito de consumo incluso contrariando a la normativa oficial proveniente de España que les prohibía el consumo, quizás por considerarlo una sustancia adictiva o con características estupefacientes.
Lo cierto es que los colonos desoyeron aquella prohibición y, años después, con la llegada de las misiones jesuíticas a la región no sólo se acentuó el consumo sino que, además, la extracción de yerba mate se transformó en una práctica comercial de importancia llegando a exportarla a Europa donde se hizo conocida en algunas cortes y casas de nobles como el "Té de los jesuitas". Desde entonces su consumo se difundió en gran parte de las zonas de Paraguay y Brasil pero fue en Argentina y Uruguay donde más se materializó como práctica, llegando incluso a convertirse en un hábito que define e identifica a ambos pueblos del Río de la Plata.
Por ello, la inaugración en Buenos Aires de un Museo del Mate supone mucho más que un sitio que permite acceder a una enorme colección de mates y objetos relacionados con la práctica y el habito de su consumo. El museo es, además, una forma de preservación de la memoria nacional y de cuidado del patrimonio intangible de la humanidad, tal como lo declarara la UNESCO cuando en 2020 declaró al tereré paraguayo como patrmonio cultural.

El museo propone un interesante recorrido histórico que permite reconstruir la línea temporal de como evolucionó el consumo de mate y cómo se transformó en una de las prácticas más compartidas por todos los argentinos sin distinción de razas, condición económica o cuestiones ideológicas.

Muchas de las vitrinas exhiben objetos que forman parte de la colección privada de Alberto Plaza pero también de algunas donaciones que fue recibiendo a lo largo del tiempo. Aqui pueden observarse los primeros termos de mediados de siglo XX de la emblemática firma Lumilagro los cuales se encuentran en excelente estado de conservación.

El recorrido arranca con las calabazas, materia prima sobre la cual se construyen los mates. El origen del mate se dió en estos recipientes naturales y luego se amplió a una enorme diversidad dando diferentes modelos según pasaron los años. Así es como sobre la base de la calabaza simple y sencilla se elaboraron otros diseños que lo transformaron, en algunos casos, en bienes suntuosos y que sirvieron para demostrar cierto status y sentido de pertenencia a determinados sectores sociales.

Mates de plata del siglo XIX (en algunos casos elaborados con plata de las minas de Potosí) dejan entrever un pasado en el cual el mate no solo era una práctica compartida por toda la población sino que, además, era un medio propicio para demostrar la condición social o el status que se ocupaba dentro de aquella sociedad poscolonial.

La colección de "mates jarrito" de lata supone la contracara de los mates elaborados artísticamente y que asemejan una obra de orfebrería. Pensados para satisfacer las necesidad de consumo de las clases bajas, su uso se difundió en tiempos de Yrigoyen cuando la sociedad de masas suponía un avance en la modernidad de aquel apenas iniciado siglo XX.

Las reminiscencias del mate junto a la figura del General Don José de San Martín indican el valor historico y cultural que representa para la sociedad argentna.

La firma Taragüi (clásico del consumo nacional) a lo largo de los años elaboró una serie de accesorios dedicados a la práctica del mate. En este caso se puede apreciar una yerbera (recipiente para la adecuada conservación de la yerba mate) con el clásico personaje de historietas Patoruzito.

Varias vitrinas exhiben una decena de yerbas mate que formaron parte de la historia del país. Muchas de ellas ya no existen pero quedaron guardadas en la memoria nacional ya que siguen apareciendo en historias, relatos o diferentes fuentes históricas que las salvaguardan del olvido.

Una de las secciones más interesantes del mudeo es aquella dedicada a los mates de diferentes ídolos nacionales. De esa forma se pueden observar imágenes y los mates de Messi, Guillermo Vilas, Juan Manuel Fangio, Carlos Monzón.

Soledad Pastorutti (cantante argentina conocida como "La Sole") además de su mate personal donó al museo uno de los emblemáticos ponchos con los cuales se hizo tan conocida.

EL museo cuenta además con una serie de instalaciones artísticas que lo vuelven un sitio realmente innovador. La réplica de un carro y dos caballos en tamaño real así como un mate y un termo hiperrealistas ubicados en el centro del salón hacen que la experiencia se vuelva divertida e ilustrativa de la importancia del mate en la vida de los argentinos.

En la planta superior se encuentra una interesante tienda temática en la cual se pueden adquirir una gran variedad de modelos de mate, yerberas, yerbas de diferentes sabores y texturas, kits materos (formados por bolso, termo, mate y yerba), bombillas en diferentes materiales yotros objetos relacionados con la práctica y la cultura argentina (También cuentan con una tienda online en la cual se puede hacer la compra y recibirla en el domicilio)

Fabricados en diversos materiales y con una enorme oferta de diseños, colores, materiales y tamaños, el visitante seguro encontrará en este lugar un mate que se adapte a los gustos y necesidades de cada uno.
Museo del Mate Buenos Aires
Avenida de Mayo 853
Infomación: info@museodelmate.com.ar