Un viejo adagio popular dice que Buenos Aires tiene el obelisco, el tango y el mate como emblemas nacionales. Es por ello que, basándose en aquel sentido de pertenencia cultural, hace cuarenta y siete años Don Alberto Plaza, un conservacionista de la cultura popular decidió fundar el Museo del Mate Buenos Aires, con el objetivo de preservar, difundir y conservar el preciado objeto y práctica cultural que conlleva el consumo habitual que en el país se hace de él.