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26 Jun
26Jun

Sin lugar a dudas una de las mejores formas de apreciar la magnitud, la belleza y la visión "postalizada" de una ciudad es inciando el recorrido desde alguno de los puntos más altos de la geografia. Así como en todas las ciudades de Italia existe un "púnto mas alto" desde el cual apreciar las vistas de postales en Firenze ese sitio es el Piazzale Michelángelo, un interesante recinto que se asemeja a una plaza y desde el cual se puede tener una de las vistas más hermosas de las cúpulas renacentistas, el recorrido del Arno, el Pontevecchio y hasta incluso las antiguas murallas que protegían a la ciudad del ataque y el avance de algunos pueblos vecinos. 

Llegar hasta ella puede resultar un tanto complicado sobre todo si se la quiere descubrir en verano (cuando las temperaturas invitan a estar en espacios más cerrados y protegidos) pero sepan que bien vale la pena incorporarla en el listado de puntos a recorrer cuando se visita la ciudad. 

UNA PIAZZA CON VISTA AL CIELO (Y UNAS CÚPULAS INOLVIDABLES)

Si para su estancia en Firenze eligieron algún alojamiento en la zona céntrica o aledaña al Arno verán que no es para nada complicado acceder a esta increíble plaza en el alto que oficia a la vez de uno de los miradores más privilegiados de casi toda Italia. si no son amantes de las largas caminatas pueden tomar algunos de los autobuses que salen desde la zona cercana a la Stazione Santa Maria a Firenze o bien bordear a pie la costa del Arno que se encuentra a un costado del Pontevecchio (esta es la que más les recomiendo ya que en el camino se irán encontrando con una intresante colección de elementos y muestras de arte callejero que dan una buena idea de cómo son los fiorentinos)

Una vez llegado al lugar el mayor esfuerzo que deberán hacer como viajeros es subir la pendiente que los dejará en el Piazzale o bien elegir las escalinatas que, como en la mayoría de los lugares más famosos de Europa, proponen un sufrimiento a cambio de regalar alguna maravilla arquitectónica, escultórica o fotográfica (y en ese sentido, esta plaza, créanme que no es la excepción). Así es que si aceptan el desafío y no se dejan apabullar por las pendientes ni las escalinatas que parecen intransitables, podrán ser testigos de algunas postales como estas:

Las cúpulas y edificios renacentistas son una verdadera pintura. La que más se impone por sobre el resto es la de la Catedral de Florencia creada por Felipe Bruneleschi en el SXV y que está considerada la mayor obra arquitectónica de la modernidad. La agradable composición de árboles y plantas que enmarcan la vista hacen del lugar y de la experiencia uno de los recuerdos más inolvidables de Firenze. 

Las escalinatas ajetreadas por el paso del tiempo son testigo de los millones de almas que pasaron por ellas a lo largo de la historia desde el SXVI cuando se creó el Piazzale. Si bien son sinuosas y un tanto incómodas vale la pena atravesarlas ya que permiten acceder a los principales monumentos y a algunos estanques con peces y plantas acuáticas más que interesantes.

Desde una de las colinas se puede apreciar el largo perímetro que recorrían las murallas que protegieron a Firenze desde la edad media (y sobre todo cuando a partir del S. XV la ciudad se transformó en una verdadera ciudad-estado liderada por Lorenzo De Médicis) Hoy está integrada al paisaje de la ciudad y les recuerda a los fiorentinos no sólo su pasado sino, además, la importancia de seguir protegiendo ese espacio como uno de los más bellos de toda Europa.

El recuerdo de las olas migratorias que huyeron de Italia para salvarse del fascismo suponen un tópico que mantiene su presencia en los sitios más importantes de la ciudad. En este caso los fiorentinos decidieron dejar testimonio de la diáspora italiana en el mundo con un grupo de pequeñas esculturas que remiten a aquel proceso histórico.

El Arno atravesado por el Pontevecchio y los techos que parecen acompañarlos en su ecorrido es una de las postales más emblemáticas de Firenze. 

                  La cúpula de Bruneleschi es todo un ícono y emblema de la ciudad

La influencia de la arquitectura oriental se ve reflejada en muchas de las cúpulas de templos o iglesias que atestiguan los ecos de un pasado bizantino y de extrema comunión entre los mundos de Oriente y Occidente.

La columna de la Catedral sobrepuesta a la cúpula de Bruneleschi otorgan la reproducción de una de las postales más difundidas de la ciudad.

La Torre del Campanario de estilo medieval sobresale por sobre las otras y contrasta contra las colinas verdosas que rodean a Firenze

En el punto más alto del Piazzale se encuentra un enorme grupo escultórico en homenaje al gran artista Michelángelo Buonarotti. El diseño de la misma fue realizado por el arquitecto Poggi (uno de los más célebres de la Toscana) y está conformado por una réplica del David que reposa en la Accademia de Firenze y cuatro alegorías de la Capilla Médici de San Lorenzo. Cuentan los florentinos que la construcción se hizo en 1873 y que necesitó de 9 bueyes para transportar cada una de las piezas desde la Costa del Arno hasta la colina.

Como podrán ver, visitar esta Piazza enclavada en la colina más alta de Firenze es una excelente oportunidad no sólo para aislarse del ajetreado ruido que caracteriza a la ciudad sino, además, para conectar con el arte, la buena fotografía y quedarse un rato allí intentando descifrar los ecos del pasado que en cada arrullo nos recuerda que estamos en uno de los espacios con más historia de toda Europa.

Más info

Disfruta Florencia (Civitatis)

Piazzale Michelangelo en Italia.it 

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