La primera vez que oí hablar del osario de Kutna Hora fue en los años 80, cuando siendo un niño aún, esperaba cada mediodía la sopresa que me deparaba el programa "Es verdad aunque ud. no lo crea" (según la traducción de Believe it or not de Ripley´s) conducido por Jack Palance. En cada uno de los programas de aquella serie televisiva se exponían cuatro o cinco casos extraños que habían sido incorporados por Ripley a su gabinete de curiosidades, entre los cuales podía encontrarse desde las mujeres jirafa de Oceanía a la historia de Jack el destripador pasando por una triibu de pigmeos o las figuras de cera del Museo Madame Thussaud de Londres.