12 Jun
12Jun

La escena en blanco y negro muestra a una joven rubia vestida lujosamente a la moda de los años 60 que se encuentra en un rincón de una callejuela romana a un pequeño gato blanco, recientemente abandonado. El hombre que la acompaña, elegante y seductor - tanto que parece haber sido quien inspiró a todos los modelos de las publicidades de Martini que lo sucedieron- le pide que abandone el animal y que prosigan en la marcha. Ella se niega, y como sometiéndolo a una prueba de amor, le pide que en la negrura de la noche le consiga leche para el pequeño animalito. El hombre se pierde entre las calles adoquinadas y ella se pone el gato en la cabeza a la vez que intenta mantener el equilibrio mientras imita el maullido de modo infantil.

De pronto oye un ruido a agua, y al seguir unas luces que iluminan parte de ese rincón romano, queda frente a la Fontana di Trevi que, iluminada y soberbia, la invita a zambullirse en ella. La exhuberante mujer comienza a recorrer la superficie de la fuente y el gatito queda a un costado observándola y para cuando el hombre llega con el plato de leche, la joven rubia con su cuerpo mojado supera en belleza al grupo escultórico de la fuente. El hombre, vestido también de etiqueta se zambulle junto a la mujer y al fundirse en un sensual abrazo sellan uno de los mayores íconos de la cinematografía italiana: La Dolce Vita.

Quien haya visto la película (sino la vieron les recomiendo que lo hagan antes de viajar) es inevitable que cuando llegue a la Fontana no sienta que está dentro de aquella escena de Fellini, ya que si bien han pasado unas cuantas décadas de entonces, la fuente aún mantiene su belleza y lugar de privilegio entre el patrimonio de más rancio abolengo de la cultura romana.

Acompañanos a descubrir por que la Fontana di Trevi es uno de los lugares mas concurridos por los turistas que llegan a diario a la Ciudad Eterna.

LA FONTANA EN TRES DIMENSIONES

Los romanos aseguran que la Fontana di Trevi es uno de los monumentos más nuevos del patrimonio local (ya que fue creada por Nicola Salvi en 1762 y finalizada por Giuseppe Pannini) pero sus orígenes se remontan mucho antes de esta fecha. Al parecer, en el año 19 AC. el acueducto Aqua Virgo terminaba en una fuente que ocupaba el espacio de la actual y habría sido durante el Renacimiento - y bajo las órdenes del Papa Nicolás V- que se creó otra fuente y que habría servido de antecedente a esta. La fuente actual tiene unos 20 metros de ancho por 26 de alto y su nombre obedece a que se encuentra ubicada en la intersección de tres calles (Tre Vie).

 En la parte superior se pueden ver una pareja de ángeles y el símbolo papal, ya que fue durante el reinado de Clemente XII que se envió a construir. La presencia de la Iglesia corona y custodia el grupo escultórico. 

En el centro de la escultura se encuentra una representación de Neptuno (deidad romana de los mares) que ubicado dentro de una enorme concha marina y con una vara en la mano domina las masas de agua que se ven representadas en las que dan vida a la fuente. A cada costado de su imagen, dos caballos alados son secundados por tritones.

Uno de ellos en estado de calma  

y el otro en un estado de gran irascibilidad 

Pero más allá de las interpretaciones artísticas que se puedan hacer de la fuente, lo cierto es que nadie puede negar que su mayor éxito no lo tiene por su importancia escultórica sino por que desde hace años, parece ser el lugar elegido para cumplir el deseo de una vuelta a Roma. Según cuenta la leyenda, quien arroje una moneda de espaldas a la fuente, sobre el brazo izquierdo, se asegurará un regreso a la ciudad en algún momento de su vida.

Con el tiempo se fue modificando y se incorporaron versiones como las que dicen que arrojando dos monedas se enamorarán de un italiano o italiana y arrojando tres, lograrán el matrimonio con aquel que hayan conocido. Según las cifras oficiales, por año se recaudan cerca de un millón de euros con las monedas arrojadas y esa suma se destina a entidades de bien público en el territorio de Italia.  

 Durante las 24 horas la Fontana se encuentra poblada y sentarse allí un rato les permitirá ver escenas realmente salidas de una película de Fellini. De todas las veces que estuve pude ver novios que se comprometieron, novias que llegan con sus fastuosos vestidos para hacerse fotografías, un camión de exteriores de la RAI que llegó allí para entrevistar al público presente, adolescentes que se juntan allí como punto de encuentro, vendedores ambulantes y alguna que otra turista desinformada que intentó meter un pie en la fuente sin saber la excesiva multa que se cobra a quien quiera revivir aquella diva de la Dolce Vita encarnada por Anita Ekberg. 

                 La típica vista nocturna de la Fontana, custodiada y repleta de visitantes 

En el barrio de Trevi, además de la fontana podrán encontrarse con maravillas como éstas en cada esquina 

Frente a la fuente se encuentra esta capilla que adoptó la moda francesa del Pont des Arts donde los enamorados la eligen para jurarse amor eterno sellando el mismo con la figura del candado.

Recomendación:
Visitar la fuente tanto de noche como de día y allí mismo probar algunos de los cocos o las castañas calientes que venden los vendedores banglas (de Bangladesh) o afros diseminados por toda la zona.
Además, el barrio de Trevi es el que concentra la mayor cantidad de Gelatterías (heladerías) donde les aseguro que podrán degustar el mejor helado que nunca antes hayan probado.

DATOS ÚTILES
Piazza Fontana di Trevi
Cómo llegar:Metro: Línea A (Est. Barberini)Bus: C3-52-61-62-63-71-80-81-85-95-116-119-175-492-590-628

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